Escribo este post alertado por una tertulia en un programa de RAC1 que hace un par de días captó mi atención. El eje de la conversación giraba en torno al hecho de que los gobiernos a menudo aprueban medidas para luchar contra el paro juvenil, pero olvidan que un colectivo cada día más numeroso, el que ronda la cincuentena, no es favorecido con políticas que resuelvan la delicada situación en la que se ven abocados si el paro llama a su puerta.

—- Imagen extraída del blog de Antonio Peñalver —–

Así, asistimos a la paradoja que sitúa a los trabajadores en el punto álgido de sus competencias y con un capazo de experiencia acumulada en la exclusión del mercado laboral por el único motivo de su edad. Consecuentemente, de nada les servirá estudiar para reciclarse o ampliar sus conocimientos, por lo que podemos definir este sector de la población como Fifty-Ninis: ni trabajan ni estudian, pero no porque no quieran; su única preocupación es la de encontrar trabajo. Cuando se convencen de que lo tienen difícil, acaban optando por el auto-empleo, y entran en el “maravilloso” mundo de los autónomos.

Hasta aquí he escrito en tercera persona, pero bien lo podía haber hecho en primera. En estos casi tres años que dejé de cobrar nómina a final de mes, he querido optar a puestos de trabajo que, por sus características, me ilusionan. El resultado es que sólo en un caso mi currículum ha sido valorado para superar el primer filtro. No es que haya enviado muchos, porque ya me está bien trabajar por cuenta propia, pero sí los suficientes como para darme cuenta de que me han descartado apenas leer que había nacido pocos años antes de que el hombre pisara la luna por primera vez.

¿Por qué no nos quieren? Pues tan fácil como darse cuenta de que:

-No nos dejaremos explotar como hicimos después de salir de la Facultad
-No aceptaremos la oferta si no es por un salario digno
-Cuestionaremos los métodos de trabajo que no nos parezcan razonables

En cambio, las empresas no valoran que:

-Nuestras facultades intelectuales continúan intactas
-Nuestra experiencia supera con creces el hecho de haber estudiado másters y postgrados
-Acumulamos años y años de formación en inteligencia emocional aplicada a las relaciones laborales
-En muchos aspectos, cuando algunos van, nosotros ya volvemos
-Somos idóneos para formar a los jóvenes

La reciente crisis económica ha triplicado en España el paro entre los mayores de 45 años, que ya significa el 40% del total. De seguir recibiendo las mismas “ayudas” de la administración, este colectivo se verá abocado a prestar exclusivamente sus servicios de forma externa, temporal y mediante la figura de trabajador autónomo, otro lamentable peaje que nos impone este país … pero esto ya forma parte de otro post …